ENTREVISTA CON ANNA FERRUTA

Dra. Concepción Diez Rubio En tu conferencia vas a hablarnos del primer encuentro con el paciente; ¿podrías esbozar el contenido de la misma?

Dª. Anna Ferruta: El encuadre mental psicoanalítico permite hacer, de cada nuevo encuentro con el paciente, una ocasión única, en la que se pueden poner en juego dinámicas relacionales nuevas y útiles para un desarrollo terapéutico.
El paciente llega a la consulta con la confianza de encontrar en su analista una persona capaz de entenderle y de darle ayuda. Y es la fuerza inconsciente de este hecho, la que pone en marcha el proceso dinámico de potenciar la comprensión y el cambio psíquico.
La disposición mental psicoanalítica ofrece una escucha abierta, en una condición de libre asociación, en la que el terapeuta permite que el proceso tome forma, hasta el momento en que, una configuración, fruto de la interacción relacional entre inconscientes, toma la forma del problema nuclear (the core problema) que ha suscitado la demanda.
La disposición mental incluye la escucha de las emociones que se ponen de manifiesto en el campo relacional, la libre asociación, la exposición al encuentro con lo no conocido, la alteridad y la disponibilidad a hacerse cargo del tratamiento

C.D.: En el psicoanálisis italiano, en el momento actual, ¿cómo son las relaciones con el campo de la psiquiatría?

A.F.: En el campo de la psiquiatría, en Italia, hay una diferencia entre la organización institucional por un lado, que sustancialmente, ignora la dimensión psicoanalítica y organiza la asistencia como si de cualquier otra especialidad médica se tratase ( consultas ambulatorias, fármacos, ingresos hospitalarios o, en comunidad terapéutica) y, por otro, la formación y sensibilidad de cada profesional en particular que buscan en el psicoanálisis herramientas de comprensión de sí mismos y de los pacientes para sobrevivir en las difíciles condiciones de tratamientos alienados y despersonalizados.

C.D.: ¿Y cómo se están desarrollando las relaciones con las instituciones universitarias?

A.F.: Tras años de distanciamiento, la relación entre psicoanálisis y Universidad se está reactivando, pero este diálogo depende de la presencia en la Universidad, de docentes con formación analítica. Por otro lado, si un docente no ha vivido al menos una experiencia personal de psicoanálisis, difícilmente puede transmitirlo de forma creativa y eficaz, ya que el psicoanálisis es, tanto una metodología terapéutica como también, una teoría del funcionamiento psíquico, pero es además una experiencia en la que las dimensiones cognitiva-emocional-somática están presentes de forma integrada

C.D.: ¿Cuál es tu experiencia en el trabajo con instituciones psiquiátricas o universitarias?

A.F.: He desarrollado por decenas de años la función de consultor en instituciones psiquiátricas y universitarias: han sido años ricos, fecundos y agradables, pues he puesto a disposición mis competencias analíticas. En particular, esta actividad se ha dirigido a las primeras entrevistas y a los grupos de supervisión de casos clínicos, tanto con los equipos psicoterapéuticos como con otros profesionales (enfermeros, oncólogos, fisioterapeutas, diabetólogos…) En la Universidad he llevado adelante cursos, como experta en la materia, aportando mi amplia experiencia clínica, de la que los estudiantes están tan necesitados.

C.D.: ¿Qué piensas de la experiencia del trabajo en grupos de psicoterapia?

A.F.: Como ya he dicho, he llevado a cabo muchos grupos de supervisión, con resultados interesantes y valiosos. Sin embargo, no tengo experiencia en grupos de psicoterapia, que considero importantes y útiles.

Cerrar menú
×
×

Carrito