ENTREVISTA CON JOSEPH KNOBEL FREUD

Dr. Benigno Prado: En Octubre de 2015, estuviste dando una conferencia en nuestro Instituto de Estudios Psicosomáticos y Psicoterapia Médica (IEPPM).
La conferencia resultó muy interesante y este año volvemos a invitarte en esta Jornada, para que nos hables de: EL TRABAJO CON LOS ADOLESCENTES Y SUS PADRES. SOBRE LA INTIMIDAD Y LA INTROMISION.
La relación del adolescente con sus padres hoy, tendremos que escucharla desde los cambios que han experimentado las distintas estructuras familiares. En estos modelos familiares y en la diferente relación del adolescente con sus padres ¿Como ves estos cambios?.

D. Joseph Knobel Freud: A pesar de que ha habido cambios en las estructuras o tipos de familia, en muchos casos los roles, digamos las funciones parentales: la función materna y la función paterna sigue siendo ejercida por un miembro de la familia; alguien que asume una función y con quien el adolescente se verá enfrentado. En cuanto a los cambios en sí, no quisiera darles una categoría de valor; iremos viendo las repercusiones de estos cambios en cómo se van presentando las adolescencias.

B.P.: ¿Qué piensas de la intimidad, cuando vemos como el adolescente se exhibe a través de las redes sociales, en donde pueden mostrar cosas muy íntimas?.

J.K.F.: Vamos a hablar profundamente de ese tema; el adolescente está librando una batalla con su propio cuerpo…Una batalla con restos de batallas anteriores, las huellas del cuerpo infantil aún están ahí entorpeciendo el duelo por su pérdida. El nuevo cuerpo enfrenta al adolescente con una realidad que debe ir construyendo; compartir su realidad entre los pares le permite salir de cierto aislamiento…pero ciertos límites son peligrosos, cruzar la línea le hace perder intimidad y el adolescente puede verse y sentirse muy vulnerable y desprotegido. Las nuevas formas de comunicación favorecen relaciones liquidas, casi gaseosas…Si el adolescente comienzan a participar en ellas entra en una red engañosa, se siente sostenido por una red que no está: es demasiado virtual. Trapecistas sin red. Peligro. Miedo.

B.P.:¿Cómo crees que incide la inmersión en el mundo digital en la búsqueda de identificaciones?

J.K.F.: Ahora es un mundo más. Tenemos el mundo real, el mundo imaginario, el simbólico y el digital; se los llama “nativos digitales”; esto es importante…¿cordón o umbilical o cable de red…? Incide. Mucho. Las posibilidades de identificación imaginaria se amplían enormemente. Se trata de identificaciones muy narcisistas porque no tiene pasaje por el otro, no hay contacto real con el otro sujeto a identificarse: no hay relación…la relación es narcisista porque es especular. Hay interacción, pero no emociones por parte del otro. Son identificaciones rápidas, típicas del mundo de la velocidad donde tiene que lidiar el adolescente.

B.P.:¿Cómo contemplas la relación entre la búsqueda de la identidad narcisista y el mundo informático?

J.K.F.: Creo que acabo de decirlo; el mundo informático sólo permite o favorece un tipo de identidad/identificación narcisista.

B.P.: La adolescencia es un período en donde puede producirse el maltrato en diverso niveles.¿ En qué medida crees que lo vivido en la familia facilita estas conductas?

J.K.F.:En todo sentido. Lo vivido en lo real de la familia real siempre ha tenido y tendrá un peso muy determinante. Si el adolescente vive y se estructura en una situación familiar violenta generará pánico y persecución…Si la familia acepta sus tiempo, no se descontrola con los tiempos adolescentes y puede contener y respetar, el adolescente irá introyectando objetos buenos cuidadores y sostenedores.

B.P.:¿Qué beneficios pueden conseguir los adolescentes actuales, de los adelantos tecnológicos?.

J.K.F.:Todo y nada. Todo si son bien aprovechados, nada si se los mantiene en un estado de aislamiento donde cada adolescente hace de su pantalla un mundo y no puede compartir ese mundo con nadie. Es una falsa solución a la soledad…tiene amigos en Facebook, seguidores en Instagram, pero está sólo con su aparato. Juega a cosas que sus padres no comprenden. No hay intento de comunicación intergeneracional. El peligro: tampoco hay confrontación! Hay mucha pelea por horas de uso y abuso de aparatos y horas, pero no enfrentamiento sobre contenidos; nuevamente lo emocional queda borrado. “Cada cual atiende su juego y el que no una prenda tendrá…” Al sentimiento de omnipotencia infantil que puede reorganizarse en períodos adolescentes la tecnología le es un arma de gran valor…Pero a la caída de los ídolos y de los ideales la tecnología puede ser una gran mentira, desde el momento que la imposibilita.

B.P.:¿Qué cambios son necesarios en la relación padres- hijos, para que los ideales sociales, se trasformen en bienes posibles?.

J.K.F.:Esta pregunta parece un poco utópica, pero no está mal mantenerla en un terreno de posibilidad…El cambio nuevamente tiene que ser de comunicación…saber y aprender a mantener la distancia para que el adolescente se sienta seguro, no invadir, respetar los espacios de cada uno, ni unos ni otros tienen que ser los invasores de espacios potenciales personales. Luego aprender a estar solo, siempre en compañía de alguien. De ese acompañamiento con distancia puede surgir una posibilidad de comunicación. Volver a jugar juntos sin “jugarse” el lugar de cada uno. No romper la necesaria diferencia generacional, para evitar confusiones.